La televisión se encuentra en plena transformación. Nunca en sus 60 años de historia como medio masivo se había visto sometida a tan grandes desafíos. Hasta los 90, el medio fue desarrollando un creciente potencial al hilo de los progresos tecnológicos, adaptándose a los cambios sociales, controlándolos o promoviéndolos. La televisión fue el medio de masas por antonomasia.
En los últimos 15 años su evolución no ha sido tan lineal. El proceso de convergencia de dispositivos y contenidos no ha sido fácilmente asimilado. La primacía de la televisión está siendo cuestionada, tanto por la competencia de nuevos medios y dispositivos, como por su propia evolución. La fragmentación de audiencias amenaza la estabilidad económica, la calidad de los productos y la influencia social del medio. Podríamos decir que la televisión corre el riesgo de morir de éxito.
No hay ninguna duda que la televisión ha sido el gran medio informativo de la segunda mitad del siglo XX. Las imágenes y sonidos captados, re...